Otros Eneros
La nostalgia tiene fotos que nunca han sido rebeladas
rostros inversos en blanco y negro
un espacio vacío de palabras
un nombre al que se han borrado algunas letras.
Ese empeño en molestar por las tardes
como una piedra en el estómago que no digerimos porque ya no existe.
Un fuego al costado del río
iluminando una sonrisa que amábamos
unos ojos que nos miraban con amor.
Todo esto último
en pretérito imperfecto.
domingo, 8 de septiembre de 2013
jueves, 12 de julio de 2012

Cobardía
Hace frío
en los brazos del pasado
como hurgar
en un cadáver resquicios de su alma
un fuego
que no quema ahogado por la noche
ese manojo
de sangre que no volverá a la herida
no late,
sólo recuerda su emoción de latido.
Abrazarse
a la mentira de desear lo ya olvidado
como quien
cava su tumba
refregándose
ausencias en un orgasmo de llanto.
Es
fría la utopía de quien ya no combate
de quién
ató palabras en los huesos del tiempo
quién
mutiló sus alas por temor al disparo.
Hace frío
en el vientre que devoró los sueños
ese útero
vació definitivamente
dónde
nadie regresa a buscarse otra vida.
La medalla
del miedo colgando de tu cuello
como cuelga
tu lágrima, tus manos inactivas
tu retrato
sin héroes y los brazos del pasado y ese frío
que no
remedia ahora tu ausencia en la batalla
lunes, 2 de julio de 2012
COMO UN CUADRO DE GUSTAV KLIMT
La habitación de madrugada
es un campo herido en sombras
terraplén de sueños apuñalados
sembrando gemidos transmutados
lágrimas, sudores, saliva.
La luna desnuda
el filo brillante de su
espalda
la extensión de piel
cordillera húmeda
territorio amado
derrotado al beso.
Caída en lo insondable
de un olvido previo.
El encuentro ha dicho
el sabor del abandono.
Fusión ilusoria
eternidad llorada
limosna de un brillo
robado a la muerte.
Premura al deseo
soledad
realidad del alma
soledad eterna
soledad sin más.
El tiempo enajenado
obsceno, desnudo, implacable
acota la palabra
perpetúa el silencio.
Cae el sol
la noche ya dijo su nombre
se desdibuja el árbol
el pájaro
la tierra.
Quietud, ciclo
rojos, negros
caída, reinicio.
viernes, 23 de marzo de 2012
La fugacidad del vuelo
Si todos somos ángeles
si apenas puedo verte las alas
un segundo antes de irte.
No sé decir mi soledad cuando te callas
ni la noche en que caigo de tu boca
hasta la paz de un sueño entre silencios.
A veces, el silencio es la mejor caricia
cuando deja los adioses suspendidos
evitando la herida con su máscara.
El amor es ese instante en que nos tocamos el alma
gestando en el abrazo ese espacio sin miedos.
Todo vuelve a evaporarse
cuando crecen nuevamente tus alas
y te vas
llevándote en un vuelo de ángel
la soledad que no podía decir
y el silencio
que me acariciaba la herida.
martes, 17 de enero de 2012

Te mirás el pupo.
Te crees el pupo del mundo.
No
el universo no es Tupupocéntrico
la vida no surgió del medio de tu panza.
Todos somos un gran pupo
partes umbilicales de un Pupo Dios
de una energía de un pupo inteligente
de la perfección de la unidad de pupos.
El pupo del prójimo
es tan importante como el tuyo
y cuando ambos chocan generan más pupos
iguales en valor para la totalidad.
Los pupos primates dieron origen
a los pupos sobre dos patas
gracias a la cruza con otros pupos
los pupos necesitan de los vínculos.
No hay pupos absolutos sino relativos.
Adán también debió tener un pupo
ningún pupo surge de la nada.
Entonces
Tu pupocentrismo me cansa
me da por el centro del pupo.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Gótica
El último poema te lo he dicho al oído
mientras de mi caían astillas de mis huesos
yo era apenas un hueco que tragaba la noche
un charco denso y rojo secándome en la brisa.
Sólo tus ojos pueden derribar mis murallas,
esa delgada línea que me lleva al abismo.
La espera es un goteo que orada mis entrañas.
La espera es como un pacto firmado con mi muerte.
Nada de mi resiste este destino.
Me has mirado en un sueño
han caído mis muros
combatir, postergar , creerme a salvo.
La espera demorando sólo lo inevitable.
He vaciado mis armas
el viento ahora golpea directo en mi sangre
y esta espera
como espero a mi muerte
voluntaria y altiva
como el poema aquel que murmuré en tu oído.
lunes, 14 de noviembre de 2011
Silencio
Ese escarabajo
rasca con su peluda pata
la parte de adentro del pecho.
Ese bicho
circula libremente por ventrículos y arterias
provocando arritmias de palabras
bebe de las lágrimas que no soltamos.
Un insecto enorme
hace bolitas de barro con restos de nombres
y tapona la memoria.
Hace nido en las costillas
se cree un cascarudo real y con derechos.
Pero no es un ser vivo
es un infértil miedo anidando el silencio
poniendo ahí sus huevos.
Imaginario insecto
hijo del tiempo y de la noche
se comerá a si mismo.
Un silencio que nunca llegará
a quebrar un solo verso.
Un pobre silencio
que descompone el olvido.
Ese escarabajo
rasca con su peluda pata
la parte de adentro del pecho.
Ese bicho
circula libremente por ventrículos y arterias
provocando arritmias de palabras
bebe de las lágrimas que no soltamos.
Un insecto enorme
hace bolitas de barro con restos de nombres
y tapona la memoria.
Hace nido en las costillas
se cree un cascarudo real y con derechos.
Pero no es un ser vivo
es un infértil miedo anidando el silencio
poniendo ahí sus huevos.
Imaginario insecto
hijo del tiempo y de la noche
se comerá a si mismo.
Un silencio que nunca llegará
a quebrar un solo verso.
Un pobre silencio
que descompone el olvido.
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